viernes, 1 de octubre de 1999

Patrimonio, Piedras, Paisaje

I Taller Internacional de Arquitectura_UNIA Baeza


"Ella, dijo, le había dicho con frecuencia que nosotros éramos más hijos del paisaje que nos rodeaba que de nuestros padres".
Thomas Bernhard, Trastorno

Nos preguntamos con frecuencia por qué personas tan distantes en el tiempo o cultura se asemejan, y aceptamos como un hecho incuestionable que proceden de un mismo lugar. El carácter, la forma de expresarse, ciertos sentimientos, son claros ejemplos de esta predeterminación; como si la pupila registrara en el subconsciente el entorno que la rodea.

El objetivo de este Taller ha sido reflexionar y debatir sobre conceptos utilizados hasta el momento, de forma generalizada y como excusa para intervenir con escaso criterio sobre las ciudades actuales. ¿Qué entendemos por “paisaje”? ¿la arquitectura es paisaje? y ¿a que denominamos “patrimonio”? ¿sólo lo antiguo, lo histórico o lo artístico tienen valor? pero sobre todo ¿cuál es nuestra relación con ellos?.

Hoy parece indudable la consideración del culto a los monumentos como un concepto moderno, considerando la modernidad como la manifestación de una voluntad de forma. Pero las ciudades no sólo son monumentos, calles o plazas bellas, sino que están pobladas de lugares, sitios donde sentir emociones: el paseo Antonio Machado en Baeza, los castillos templarios de la Sierras de Cazorla y Segura, o el Gianicolo en Roma, son lugares donde existe una especie de “presencia del pasado” como lo llamaría T. S. Elliot.

Sin embargo, “No dura nada, ni lo más reciente” dice Antonio Muñoz Molina. No solo se demuelen edificios modernos de interés sino que todavía se derriban edificios del caserío popular con objeto de aislar los monumentos destruyéndo efectos de relación con el entorno especialmente bellos, o se talan árboles que con el sonido de sus hojas contribuían a refrescar las calurosas tardes de estío. Se modifica la forma de vivir las ciudades, su cultura y su idiosincrasia. En este estado de cosas ¿cómo actuar? ¿cómo se puede construir la ciudad moderna en la antigua? ¿cómo abordar el problema con los mecanismos del proyecto y de la disciplina arquitectónica?.

Croquis de Le Corbusier para el proyecto del Ministerio de Instrucción Pública en Rio de Janeiro

Las ciudades no viven en el vacío: son complementadas por los paisajes y los elementos que vertebran el territorio. Ellas mismas son paisaje. La distinción entre territorio, paisaje y ambiente es empírica: son términos polisémicos en el sentido que responden a un conjunto de significados. Se habla de “paisaje urbano” como de “naturaleza construida”. En los últimos años, a raíz del discurso ecologista, el paisaje ha cobrado extraordinaria importancia; es un concepto ambiguo que engloba muchos términos: ecosistema, paisajismo, ecología, ambiente, etc.

El hombre actual al reconsiderar su relación con la naturaleza ha querido añadir a su visión del mundo una mirada ecológica. Al no estar familiarizado ya con la consideración de la naturaleza como un todo en el que él participa, el hombre moderno se ve en la disyuntiva de querer preservar ecológicamente un entorno que psicológicamente le resulta extraño. Su visión, es obligadamente superficial. El discurso ecologista es necesario pero epidérmico e insuficiente. Seria necesario plantearse de nuevo, a la manera clásica, el viejo vínculo hombre-naturaleza.

¿Qué arquitectura surge de una sociedad, donde su relación con la naturaleza está rota? Aparecen conceptos como “fragmentación” o “arquitectura como paisaje” términos atractivos pero confusos y difusos. Surge la arquitectura sin forma que aparece en el territorio sin interferir, sin construir, sin estar. Una caja sirve para todo y si es un cubo, mejor. Pero... ¿se puede hablar de una arquitectura como paisaje? ¿los “datascapes” crean Arquitectura? ¿ qué significan territorio, paisaje, ambiente y como se asocian a la arquitectura? y en definitiva ¿qué entendemos por paisaje?

Cuando Ruskin atravesando los Alpes admira la naturaleza, nace el concepto moderno de paisaje. Pero tanto el paisaje, como la idea que tenemos del mismo, cambian con el tiempo. Hoy en día ya no es obligatorio llorar de emoción delante de un prado verde. Benedetto Croce afirma que el paisaje es estéticamente válido sólo cuando es visto “con la cabeza entre las piernas”, es decir, de modo anómalo, antinatural.

Paisaje desde el interior 29 viviendas en 
Hornos de Segura.Santiago Quesada Arq. asoc.

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Los ambientes urbanos, ciudades, calles, plazas, caseríos, se pueden juzgar con los mismos criterios que la arquitectura. Sin embargo, los territorios, paisajes, áreas rurales naturales permanecen como fondo de la actividad creativa, la encuadran, la condicionan, participan de ella pero no se identifican con ella, ni siquiera cuando la intencionada voluntad humana modifica el territorio creando el llamado “land-art”. Lo que permanece son las “presencias del paisaje". los únicos árboles seguramente poéticos son “les arbres d’acier” de Rimbaud.

Este primer Taller se ha desarrollado en Úbeda y Baeza, en ellas, las palabras: Patrimonio, Piedras, Paisaje cobran un sentido real. El caserío popular, sus palacios, puertas, murallas, audiencia, hospitales...constituyen un patrimonio que define y surge en el paisaje que vio su construcción. De uno y de otro son testigos las piedras, de las que están hechos los edificios que definen el paisaje.



Úbeda y Baeza son las ciudades más importantes de una comunidad de núcleos con una historia común: la comarca de La Loma. Son dos ciudades independientes dentro de un espacio geográfico que las une, espacio donde se produce un diálogo entre el medio rural y el urbano, lo que las señala como lugares de especial interés no sólo por su bagaje cultural sino también por su riqueza paisajística. Son dos ciudades con importantes valores patrimoniales protegidos, por lo que sus problemas derivan de la funcionalidad requerida para la ciudad moderna dentro de una ciudad histórica y de las necesidades de intervenir en sus cascos históricos como consecuencia de la dinámica de la ciudad.

Los centros históricos de estas dos ciudades tienen diferente carácter, mientras el casco histórico de Úbeda es un sector más de la ciudad, patrimonialmente privilegiado, el casco histórico de Baeza constituye su centro urbano con un gran protagonismo en la ciudad. En ambas ciudades la transición entre lo construido y su paisaje se está perdiendo. La franja de pequeños huertos que abancalando las pendientes de las colinas bajan hasta el valle del Guadalquivir, está dejando paso al monocultivo del olivar como consecuencia de la última reforma de la OCM.


Esta funcionalidad requerida a toda ciudad, genera tensiones y en ambas ciudades detectamos desconexiones, vacíos, disfunciones, rupturas, incomodidades, que generan nuevos paisajes insospechados pero igualmente interesantes. En estos puntos de ruptura y caos es donde reside el interés de la ciudad actual y sus centros históricos. La estrategia, el reto consiste en elegir estos puntos, cada uno con su propio caos y situaciones de conflicto y hacer un proyecto de arquitectura. Contaba Alejandro de la Sota, autor del edificio de Correos de Úbeda, que un alumno preguntaba al arquitecto Richard Neutra qué debía hacerse si en una plaza antigua, de viejo cuño y con solera se derrumba una de las casas que la forman. Se podría hacer una copia de la desaparecida, o un pastiche o bien, una casa actual ocupando el hueco. El viejo profesor contestó simplemente: “llamar a un buen arquitecto. Como en una dentadura, el diente caído no es sustituido por uno ya gastado, sino más bien por una moderna y cara prótesis que no desentone por bien hecha. El nuevo rico, quizá, se ponga un diente de oro”.

Los proyectos del Taller han tenido como campo de indagación la comarca de La Loma en Jaén y en particular algunas áreas de interés especifico para las ciudades de Baeza y Úbeda, donde diferentes operaciones desde la plantación indiscriminada de olivos, hasta el trazado de circunvalaciones, han alterado el equilibrio tradicional en aras del progreso económico, creando problemas y tensiones que es necesario resolver.

Sesión crítica final del Taller














Con este Taller han comenzado, por vez primera en la provincia de Jaén, (donde no existen estudios universitarios relacionados con la Arquitectura y el Urbanismo) una serie de seminarios de cuyo objeto es el de aportar soluciones y elementos de debate, en el panorama de la arquitectura actual, a la realidad de este rico territorio que con un paisaje y un patrimonio admirables, y que merece intervenciones que estudien, valoren y potencien con dignidad la riqueza que la provincia posee.


Baeza 1999


Texto original publicado en:

PATRIMONIO, PIEDRAS, PAISAJE.

I Taller Internacional de Arquitectura
Ed. ETSA Universidad de Sevilla, Sevilla 2001